La gimnasia hipopresiva se ha convertido en una técnica que está en tendencia para muchas mujeres que buscan mejorar su salud física y bienestar general, además de muchos beneficios en la zona del core y suelo pélvico. Por eso en este post hablaremos más de ello.
En qué consiste la gimnasia hipopresiva y qué beneficios tiene
La gimnasia hipopresiva es una de esas técnicas que aparte de fortalece nuestro cuerpo, también cuida de nuestra salud interna de una manera que pocas disciplinas logran. Es una técnica de ejercicios posturales y respiratorios diseñada para reducir la presión intraabdominal y fortalecer los músculos del suelo pélvico. Estos ejercicios se realizan generalmente en posiciones de pie, sentadas o tumbadas, y buscan crear una succión abdominal mediante la respiración controlada y la contracción de ciertos músculos.
La gimnasia hipopresiva ofrece múltiples beneficios como pueden ser:
- Para prevenir y tratar problemas como la incontinencia urinaria.
- Corrige la alineación corporal y alivia dolores de espalda.
- Ayuda a reducir la cintura sin aumentar la presión interna.
- Optimiza la capacidad pulmonar y la eficiencia respiratoria.
- Al mejorar la estabilidad y postura, reduce el riesgo de lesiones.
- Es especialmente beneficiosa para mujeres después del parto.
- Contribuye a la reducción del estrés y la ansiedad.

¿Cuándo comenzar a hacer hipopresivos?
La pregunta es: ¿Cuándo es el momento adecuado para comenzar? No hay un momento específico que sea igual para todas, ya que cada cuerpo y situación son únicos. Sin embargo, hay ciertas circunstancias y etapas de la vida en las que empezar a practicar gimnasia hipopresiva puede ser especialmente beneficioso, como puede ser:
- Postparto: Las mujeres que han dado a luz encuentran en la gimnasia hipopresiva una excelente herramienta para la recuperación postparto. Pero es recomendable esperar la aprobación médica antes de comenzar, generalmente después de la cuarentena (aproximadamente seis semanas después del parto), para asegurar que el cuerpo esté listo.
- Prevención: Si deseas prevenir problemas de incontinencia urinaria o prolapsos, puedes comenzar en cualquier momento. La gimnasia hipopresiva es muy efectiva para mantener la salud del suelo pélvico y la postura corporal, por lo que no es necesario esperar a tener síntomas para beneficiarse de estos ejercicios.
- Rehabilitación: Si ya sufres de problemas de suelo pélvico, dolor lumbar o estás en un proceso de recuperación de alguna lesión, los hipopresivos puede ser una parte de tu rehabilitación. En estos casos, es mejor trabajar bajo la guía de un profesional de la salud para adaptar los ejercicios a tus necesidades específicas.
- Deporte y rendimiento físico: Las deportistas pueden comenzar a incorporar gimnasia hipopresiva en su rutina para mejorar el rendimiento y prevenir lesiones. Este método fortalece el core y mejora la estabilidad, lo cual es beneficioso en prácticamente cualquier disciplina deportiva.
Ejercicios básicos de hipopresivos
Estos ejercicios que te comentaré ahora, no solo son efectivos, sino que también son pueden realizarlo la mayoría de las personas, independientemente de su nivel de condición física:
Pose de Decúbito Supino
- Acuéstate sobre una superficie cómoda con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo.
- Coloca las manos sobre el abdomen para sentir mejor la contracción.
- Inhala profundamente, luego exhala completamente vaciando los pulmones.
- Realiza la apnea respiratoria (retén la respiración) mientras llevas el ombligo hacia la columna vertebral, creando una succión abdominal.
- Mantén esta posición durante unos segundos, luego relájate y vuelve a respirar normalmente.

Pose de Cuadrupedia
- Colócate a cuatro patas, con las manos alineadas con los hombros y las rodillas con las caderas.
- Mantén la espalda recta y los músculos abdominales activados.
- Inhala profundamente y luego exhala completamente.
- Realiza la apnea respiratoria y lleva el ombligo hacia la columna vertebral, sintiendo cómo se activan los músculos del core.
- Mantén esta posición durante unos segundos antes de relajar y volver a la respiración normal.

Pose de Bipedestación
- Párate con los pies a la anchura de las caderas y las rodillas ligeramente flexionadas.
- Coloca las manos en las caderas o frente a ti para mantener el equilibrio.
- Inhala profundamente y exhala completamente.
- Realiza la apnea respiratoria, contrayendo el abdomen y llevando el ombligo hacia adentro y hacia arriba.
- Mantén la postura y la contracción durante unos segundos antes de relajar y volver a respirar normalmente.





